Diseño de criterio
Por Mauricio Jaramillo Montoya
Muchas organizaciones creen que un proyecto de estructura organizacional consiste en diseñar un organigrama, y que un proyecto de compensación termina cuando se define cuánto debe recibir cada colaborador.
Eso es solo lo visible.
Lo verdaderamente importante ocurre en un nivel que no aparece en los informes, y es ayudar a la organización a desarrollar el criterio con el que comprende su realidad y toma decisiones.
Nuestro trabajo comienza mucho antes de construir estructuras o curvas de compensación. Acompañamos a las organizaciones a descubrir aquello que normalmente permanece invisible, y son los supuestos que sostienen sus decisiones, la lógica con la que distribuyen responsabilidades, la manera como entienden el valor de cada cargo y la coherencia, o incoherencia, entre su estrategia y su forma de organizarse.
Desde allí analizamos la contribución real de cada cargo, el conocimiento requerido, la autonomía, el impacto en los resultados, el liderazgo, la complejidad de las decisiones y la criticidad de cada rol. Con esa comprensión diseñamos arquitecturas organizacionales coherentes, identificamos traslapes, vacíos y oportunidades de fortalecimiento.
Después conectamos esa arquitectura con un modelo de compensación que refleje esa misma lógica. Diseñamos curvas de compensación, políticas y metodologías para que las decisiones respondan a la contribución del cargo y no a la presión del momento, las percepciones o la improvisación.
Sin embargo, el verdadero entregable nunca es el organigrama, la matriz o la política. El verdadero resultado es que la organización aprende una nueva forma de observar, comprender y decidir.
Por eso nuestro propósito no es que las empresas dependan de Estratégico Talento Humano. Es dejar instalado un criterio que les permita evolucionar con autonomía, sabiendo que siempre podrán contar con una mirada externa cuando necesiten ampliar su perspectiva, descubrir lo invisible y seguir construyendo organizaciones cada vez más coherentes.