Las normalizaciones: el elemento olvidado en los modelos de compensación variable
Las normalizaciones:
el elemento olvidado en los modelos de compensación variable
Por Mauricio Jaramillo Montoya
Un buen modelo de compensación variable busca premiar el desempeño. Sin embargo, ¿qué ocurre cuando los resultados se ven afectados por variables que la organización no controla?
En Colombia, la reciente variación de la TRM es un buen ejemplo. Empresas con ingresos, costos o indicadores financieros expuestos al dólar pueden ver cambios importantes en su EBITDA, utilidad o margen, sin que ello refleje una mejor o peor gestión.
Si las metas permanecen intactas frente a estos cambios, el modelo deja de medir desempeño y empieza a medir el impacto de factores externos.
Ahí es donde las normalizaciones cobran verdadero valor.
Normalizar no significa bajar las metas ni garantizar el pago de incentivos. Significa aislar el efecto de variables extraordinarias para evaluar aquello que realmente estuvo bajo el control de la organización, de los líderes y de los equipos.
Esto es especialmente relevante cuando los indicadores de compensación variable dependen de variables como la TRM, cambios regulatorios, reformas tributarias o eventos extraordinarios que alteran significativamente los resultados del negocio.
Las normalizaciones deben definirse desde el diseño del modelo, con rangos y con criterios objetivos, documentados y aprobados por la organización. No pueden convertirse en decisiones improvisadas al cierre del año cuando los resultados no fueron los esperados.
Un modelo de compensación variable genera confianza cuando las personas perciben que las reglas son claras y que serán evaluadas por aquello sobre lo que realmente pueden influir.
Las organizaciones invierten mucho tiempo revisando bandas de compensación para mantener su competitividad en el mercado. Con la misma disciplina deberían revisar las metas de sus esquemas de compensación variable cuando existen cambios relevantes en el entorno.
Un buen modelo no solo define cuánto pagar, también garantiza que el desempeño se mida de forma justa.